¿Mito o realidad? 10 respuestas frente al embarazo y niñez

Actualizado: 24 de ago de 2019



Hoy nos unimos Mindheart y Ágatha para revisar el sistema de creencias que subyace toda la práctica como padres y educadores. Revisar, cuestionar y justificar todo lo que se dice en torno a la niñez. ¿Mito o realidad? Descúbranlo aquí:

1. ¿Entre más grandes sean mis senos más leche produciré cuando este lactando?

Existe el mito de que las mujeres con senos pequeños producirán como consecuencia poca leche. Sin embargo, el tamaño de los senos depende del tejido graso, que nada tiene que ver con los conductos que producen la leche ni con las células productoras. La prolactina, que es la hormona que se activa durante el parto y cada vez que el bebé amamanta, es la que envía el mensaje a la glándula mamaria para que ésta produzca la leche y la envié por los ductos que llegan hasta el pezón.

Independientemente del tamaño del seno, células, ductos y hormonas responden por igual y pueden producir la misma leche en 24 horas. La cantidad de leche que una mamá produce depende de la cantidad de lóbulos que tenga en su pecho. Las mujeres suelen tener entre 15 a 20 lóbulos en cada seno, pero hay mujeres con más o con menos. La cantidad de lóbulos no depende del tamaño del seno, por tanto, mamás con senos grandes o pequeños pueden producir la misma cantidad de leche.

2. ¿El ano se puede desgarrar en el parto?

Los músculos del suelo pélvico pueden sufrir un desgarre en el momento del parto, de hecho, según la OMS entre 1 y 8 mujeres de cada 100 puede sufrir este tipo de lesión en el perinéo (área ente el ano y la vagina), que puede ir desde un pequeño corte hasta una laceración profunda. Estos desgarros son más comunes en mujeres que están teniendo su primer parto vaginal, cuando el bebé es muy grande, cuando el bebé esta situado en una posición difícil o cuando el tejido de esta zona es muy débil.

Se recomienda que el parto tenga un ritmo pausado, permitiendo que el perinéo se estire lentamente, también sirve hacer masajes en esta zona durante el embarazo para lograr que el área gane elasticidad y utilizar compresas calientes. Adicionalmente, existen unos ejercicios, denominados ejercicios de Kegel que ayudan a fortalecer los músculos que sostiene el útero y el recto. Estos son los músculos que se contraen cuando estás orinando y tratas de detener la orina. En dichos ejercicios se contrae durante cuatro segundos el suelo pélvico y luego se relaja cuatro segundos. Sin embargo, para que funcionen se deben hacer de manera continua por lo menos una vez al día.

3. ¿Los bebés respiran por la cabeza? ¿Debo evitar tocarle esa superficie?

Esta zona que parece palpitar en la superficie de la cabeza de los bebés se llama fontanela y hace parte del desarrollo normal del bebé, de hecho es la que permite que la cabeza pase por el canal vaginal protegiendo el cerebro, pues tiene fibras flexibles que acomodan y superponen los huesos del cráneo. Además, durante el primer año el cerebro del bebé crece hasta un 50% y la fontanela es la que permite que el cerebro tenga espacio para desarrollarse. Finalmente la fontanela se osificará entre los quince y los veintiún meses.

La razón por la que parece latir es porque está vascularizada, pero no porque esté respirando. La respiración de los bebes se da igual que la de los adultos, gracias a los pulmones. Otras madres creen que cuando el bebé comienza a gatear es necesario cubrirle la fontanela para evitar lesiones en esta área. Por el contrario, la fontanela protege el cráneo y es muy fuerte, tánto que responde mejor a traumatismos que un adulto.

4. ¿Dejar llorar a un recién nacido o niño le ayudará a desarrollar los pulmones? ¿Si un bebé lo lactan cada ve que pide va a ser malcriado?

El apego materno es el insumo fundamental para asegurar la supervivencia de un bebé y su adecuado desarrollo. Y para formar dicho apego es necesario un patrón constante y repetitivo de necesidades atendidas, entre esas necesidades está la lactancia. Dejar a un bebé llorar o no alimentarlo cuando lo pide va a obstaculizar el proceso de apego y la sensación de seguridad. De los 0 a los 3 años existe un período crítico donde se fijará con mayor intensidad la confianza con el cuidador primario, y ahí es donde el bebé integrará que siempre será cuidado y estará a salvo, desarrollando confianza y merecimiento. Gracias a ese vínculo con el cuidador, que determinará el grado de apego, el niño desarrollará sus competencias sociales.

No existe ninguna relación entre la maduración pulmonar y el llanto. El llanto que no es atendido solo provocará un pico en los niveles de cortisol, la hormona del estrés, que es además un inmunodepresor, es decir, lo hará más propenso a contraer infecciones. El llanto prolongado también llenará el intestino de aire, lo cual dificultará la digestión y aumentará el ritmo cardiaco, dificultando el descanso. En suma, dejar llorar a un bebé o no alimentarlo no favorece ningún proceso de desarrollo, todo lo contrario, lo obstaculiza.

5. ¿La posición al dormir puede hacer que mi bebé sufra de muerte súbita?

El síndrome de muerte súbita del lactante es el fallecimiento inesperado de niños entre los 30 días y el año sin causa aparente. Incluso después de la autopsia no se logra establecer una explicación sobre la muerte. Sin embargo, hay factores que elevan el riesgo en los recién nacidos, como por ejemplo, poner al bebé a dormir boca abajo ¿Por qué? porque afecta la respiración, el control cardiovascular y no permite que el bebé por reflejo despeje las vías respiratorias que puedan obstruirse. Aunque el síndrome de muerte súbita no puede prevenirse por completo, los pediatras sí recomiendan evitar que los bebés duerman boca abajo, que se expongan a humo de tabaco, que se les abrigue mucho o que duerman con peluches y juguetes cerca.

6. ¿El bebé escucha dentro del útero? ¿Sus habilidades musicales nacen con él o se desarrollan?

El oído es uno de los sentidos que se desarrolla primero en el feto y sí es cierto que los bebés tienen memoria auditiva estando dentro del útero, pues sí existe una percepción auditiva intrauterina. ¿Qué escucha un bebe dentro del útero? La respiración, el latido del corazón y el flujo sanguíneo de la madre; también escucha todos los sonidos externos como ruidos, voces y música. También es cierto que experiencias rítmicas de los 0 a 6 años son las que determinan el desarrollo de habilidades musicales en el ser humano. El músico no nace, se hace.

El oído se puede entrenar y estimular desde muy temprana edad, de los tres a los seis meses lo bebes ya muestran respuestas a la música, dirigiendo su atención a la fuente de sonido, mostrando expresiones de alegría, placer y asombro. ¿Cuáles serían entonces las fuentes de estimulación musical temprana mas relevante? Según la psicología de la música, el BabyTalk (cuando el adulto modifica naturalmente su lenguaje para hablarle al bebé con mayor musicalidad y modulación) y las canciones de cuna son los mejores estímulos sonoros para los mas pequeños, que fortalecerán la adquisición de lenguaje y musicalidad.

7 . ¿Los niños que prefieren los video-juegos a jugar con niños de su edad tendrán dificultades para hacer amigos?

Los encuentros, el contacto físico y la conversaciones cara a cara modelan el circuito cerebral encargado de lo social y emocional, por ejemplo, enseñándonos a leer los comportamientos no verbales de los demás. Si los niños no son expuestos a estos encuentros presenciales tendrán déficits en este circuito. Como explica Goleman en su libro Focus, “la nueva camada nacida en este mundo digital es diestra para manejar el teclado pero torpe para decodificar cara a cara una actitud”. Las habilidades sociales y las normas culturales se aprenden y enseñan, no son heredadas genéticamente, y es cierto que el circuito social y emocional del cerebro del niño aprende del contacto y la conversación con otras personas, lo cual no lo puede sustituir un video-juego.

El cerebro es plástico, y nuestro circuito social cerebral se remodela todo el tiempo. Ante encuentros cara a cara nuestras neuronas involucradas se encienden y conectan para garantizar mayores habilidades sociales. Cuando tenemos una conversación por internet estamos perdiéndonos valiosa información, para generar empatía necesito poder leer los mensajes no verbales de mi interlocutor en un encuentro cara a cara. Por esa razón, sí es necesario incentivar encuentros grupales que permitan a los niños formar y fortalecer vínculos con sus pares. No se trata de satanizar los video-juegos, éstos sí permiten desarrollar habilidades como rápido filtrado de distracciones visuales, agudeza visual y percepción espacial, sin embargo, no ayudan a desarrollar habilidades sociales.

8. La desconcentración y la impulsividad son una característica de la personalidad del niño y no se puede cambiar.

La atención sí se desarrolla y se fortalece. La atención es un músculo mental capaz de fortalecerse a través de: la memorización y la concentración. Y como en cualquier ejercitación se necesita repetición y practica. “La atención funciona de manera muy semejante a la musculatura: si la usamos poco, se atrofia; si la ponemos en acción, se desarrolla” (Goleman, 12). De la misma manera, la impulsividad pude regularse y sí se enseña, como por ejemplo, mediante El mounstruo Comegalletas de Plaza Sésamo.

Entre los 5 y los 8 los circuitos que controlan los impulsos experimentan un gran desarrollo neural. Sin embargo, no es necesario esperar hasta la escolaridad, los circuitos inhibidores se desarrollan desde el nacimiento. La desconcentración e impulsividad no son rasgos definitivos, se pueden moldear en los niños mediante el ejemplo, la comunicación asertiva, enseñándoles a detenerse, a respirar, practicas como yoga y relajación. ¿Para qué? Para reforzar conexiones entre las áreas ejecutivas prefrontales y la amígdala, lo cual permite una brecha mas larga entre el impulso y la acción, favoreciendo la capacidad de decir no ante un impulso o distracción.

9. Que lo niños jueguen sin ningún propósito definido es una pérdida de su tiempo.

El juego es la mejor forma de desarrollo de la infancia. El desarrollo emocional de un niño viene de la mano del juego. Es el instrumento que tiene el cerebro para aprender y experimentar, tanto en lo cognitivo como en lo emocional. Necesitamos darle la posibilidad de jugar en espacios que no estén controlados ni vigilados, una exploración en libertad donde prime el juego libre, sin juguetes y sin adultos. A pesar de su valía e importancia el juego se juega por jugar, por diversión, se le quita toda connotación intencionada, eso es cosa de adultos. El niño juega por puro placer, sin ser consciente de que este es un mecanismo empleado por la naturaleza para aprender y entrenarse en lo emocional.

El juego libre no es una pérdida de tiempo, todo lo contrario, es muy beneficioso y lo ideal que el adulto no intervenga, no medie, no pregunte, solo observe. Sin evaluar, sin calificar. “No es importante cuestionarse cuánto aprende, solo plantearle posibilidades para que su experiencia de juego sea rica y variada. El lugar ideal es la naturaleza, la ciudad completa. La compañía, cuantos más niños y niñas de diferentes edades, mejor. Las reglas, ellos las saben” Mar Romera.

10. ¿Los límites pueden hacerle daño a mi hijo? ¿Si no le duele no aprende?

Los limites con los que educamos necesitan tiempo. Tiempo de ser explicados, demostrados, aprendidos, reforzados y convertidos en hábitos. Los limites no compraran ni etiquetan al niño y las consecuencias se encuentran en el mismo límite y no fuera de él. Los limites son normas NO chantajes. Los límites no deben estar pensados para facilitarnos la vida, sino para ayudarles a crecer y construir su propia vida, explicar con claridad qué y cómo lo queremos: sin cambios, sin manipulación, sin engaños, sin ambigüedades, sin dobles sentidos. Con completa coherencia entre los adultos. De esa manera, los limites no hacen daño, todo lo contrario, nutren.

Las normas deben basarse en el respeto e incluir la explicación del por qué. “Si la norma es recoger después de jugar, la consecuencia de no recoger es que cuando se barre lo que entra en el recogedor va a la basura, y no hay negociación” Mar Romera.. A un niño no le hace daño el limite o la norma, le hace daño la humillación y la desaprobación. Ningún niño se traumatizará por un no. Ante el incumplimiento de la norma se manifiesta la desaprobación con la conducta pero no con la persona. “Te quiero por quien eres y no por lo que haces”.

Sin embargo, no es necesario recurrir al castigo físico para corregir o para poner limites. Según estudios psicológicos, el castigo físico es efectivo sólo en el corto plazo pero causa problemas conductuales en el largo plazo, como por ejemplo, baja autoestima, depresión y trastornos disruptivos del comportamiento como hiperactividad y actitudes negativitas. Los limites son necesarios, pero NO cuando humillan o maltratan, así sea mediante castigo físico leve.

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Descubre este próximo martes 10 nuevos mitos o realidades que desmantelaremos para ti.