• Marcela Lozano

La magia de los cuentos infantiles

Actualizado: 29 de ago de 2019



Los cuentos infantiles son escenarios maravillosos para potenciar el desarrollo de nuestros niños en todas sus dimensiones. Cuando les leemos, los sumergimos en el mundo del lenguaje y les damos espacio para construir sus propias fantasías. Hay un espacio indisoluble entre la lectura y el mundo interno de cada uno, nadie puede ingresar a ese espacio y es justamente por esto, que se constituye como un espacio de profunda intimidad, un universo propio de significación.

Siendo así, la lectura posibilita el encuentro íntimo consigo mismo, pero a la vez con el otro. Esto, teniendo en cuenta que a través del lenguaje nos iniciamos como seres sociales y nos introducimos en la cultura, con sus ideologías, normas y límites. El lenguaje se constituye como la principal herramienta para darse a conocer ante los otros y para posicionarse en el mundo social. Conquistar el lenguaje es conquistar el mundo y conquistarnos a nosotros mismos.

El encuentro con el lenguaje a través de los cuentos, implica un gran jalonamiento del desarrollo cognitivo y por tanto, de los procesos superiores de pensamiento, como: comparar, inferir, indagar, suponer y concluir. De esta manera, no se trata solo de leerle a nuestros niños, es necesario hacerlos partícipes de las historias, preguntarles sobre sus opiniones, pedirles que renarren lo que les hemos contado, motivarlos a crear un final diferente o un nuevo personaje. Los niños que aún no han desarrollado el habla, también pueden participar de las historias a través de sus gestos, risas y emociones; siendo así, es muy importante, que el adulto le ponga palabras a ese lenguaje no verbal, de modo que se le atribuya sentido y se le dé espacio en la interacción con el cuidador.

Cuando el adulto abre este espacio para que los niños sean partícipes de las narrativas, les permite desarrollar imaginación, los motiva a crear, a inventar, a ser críticos frente a la realidad, a irse construyendo como sujetos en la realidad social. Los niños necesitan narrar sus experiencias, crear relatos para construir su propia identidad.

Un buen lector, es un niño a quien le gustaba que le leyeran, y es ahí donde tenemos un lugar esencial los adultos. Al principio, los niños necesitan de un acompañamiento más próximo del adulto, pero poco a poco, la lectura se va volviendo una elección autónoma. Nosotros les damos voz a las historias, las vivificamos y así, incentivamos el deseo en nuestros niños, que es el motor y la base de un buen lector.

Igualmente, los cuentos infantiles proveen al niño de escenarios para elaborar su vida psíquica, para recrearla y darle un nuevo orden. Es interesante ver cómo los niños se apegan a cierto cuento y nos piden que se lo leamos multiplicidad de veces. Nosotros podemos no encontrarle sentido a la petición del niño, incluso el niño puede no tener claro conscientemente porque tiene este deseo, pero a nivel inconsciente él necesita elaborar una parte de su vida que se representa metafóricamente en el cuento; una vez haya logrado dicha elaboración, su elección cambiará naturalmente. De esta manera, los cuentos les permiten a los niños poner afuera aquello que les incomoda internamente para elaborarlo, parar reorganizar el relato de su vida.

A continuación les comparto algunas ideas que podrían tener en cuenta en la elección de los cuentos infantiles para sus hijos. Lo más importante es pensar en la particularidad de su hijo, su edad, sus gustos y preferencias.

  • Los niños pequeños necesitan de la experiencia perceptual con la lectura y los libros, por ello, es necesario darles libros que se acomoden a sus características motrices. En este sentido es necesario tener en cuenta el papel, tamaño, peso y forma de los libros, de modo, que los puedan tomar con sus manos y manipular a su disposición. Se recomiendan libros de hojas gruesas e incluso de plástico que no puedan romperse.

  • Es importante que los niños tengan a su disposición los cuentos infantiles, una pequeña biblioteca en casa o en su cuarto sería muy recomendable, de modo que ellos puedan tomarlos de manera autónoma y en el momento que así lo deseen.

  • Elegir cuentos con descripciones nutridas, llenas de metáforas, que inviten a la imaginación. Cuando elegimos cuentos con descripciones simples y un lenguaje muy concreto, le dejamos poco espacio a la fantasía e invención de nuestros niños.

  • Es importante leer a nuestros niños poemas, rimas y adivinanzas para acercarlos a la dimensión estética de nuestro lenguaje.

  • Priorizar aquellos cuentos con diálogos que permitan incursionar en el mundo social, en los valores y en las diferentes situaciones que se presentan en el encuentro con los otros.

  • Los libros álbum, que solo tienen imágenes propician espacio para la invención de la narrativa por parte del niño.

  • Entre más pequeños sean los niños, más imágenes y menos texto deben tener los cuentos. Entre más grandes sean, más texto y menos imágenes.

  • Los cuentos para colorear también le dan espacio al niño para ser parte de la narrativa y sentir que ha aportado en su construcción.

  • Ir a la librería con sus hijos y darles espacio para elegir sus propios libros, es una forma de respetar sus propios pedidos, gustos y necesidades.