• Marcela Lozano

La otra cara de la maternidad: testimonios reales de madres reales

Actualizado: 29 de ago de 2019



Los medios nos muestran solo una cara de la maternidad: las mamás felices, sonrientes, con parejas ideales, súper fit y además las más exitosas profesionalmente. Nos han creado un ideal de maternidad que hace llorar a las madres al compararse con lo que ellas creen real pero que realmente es un imposible. Voy a las casas a acompañarlas durante el postparto y me preguntan ¿cuándo me veré como las demás mamás? ¿por qué me está pasando esto a mi? Se sienten las únicas y sobretodo se sienten inmensamente culpables por no ser lo que según ellas es una “buena madre”. Sin embargo, el tener la oportunidad de escuchar cientos de relatos de madres me ha permitido corrobar que no eres la única, de hecho, son muchas las madres pasando por lo mismo, solo que nadie habla al respecto. Cansada de este escenario le pedí a las mamás de la Comunidad Ágatha que respondieran una pequeña encuesta. Hoy les comparto sus respuestas como una manera de empezar a visibilizar la otra cara de la maternidad. Nada es real sino tiene sus dos caras. Abrazar y aceptar ambas es realmente el reto.

¿Qué es aquello que nunca te has atrevido a decir acerca de tu maternidad?

  • “Que me dejó con un cuerpo muy diferente al que tenía. Mi hijo ya tiene 6 meses y parezco embarazada todavía, con cicatrices en mi cuerpo por la cesárea y el retiro de mi vesícula por culpa del embarazo. Que es agotador, a veces abrumador y quisieras que te ayudaran para poder descansar pero nadie puede ni siquiera las abuelas. Que es importante prepararse económicamente porque los ingresos bajan, porque la familia y las amistades son contadas, porque al bebé hay que darle fórmula, porque hay que contratar niñera mientras me voy a trabajar, etc”.

  • “Que aunque digo que no me comparo con otras mamás, en realidad si lo hago y me esfuerzo por tratar de darle lo que considero mejor para mi bebé y cuando siento que una madre es sobreprotectora con su bebé o muy relajada en mi mente la juzgo. Luego me siento mal porque somos seres con historias de vida diferentes y desde eso guiamos a nuestros hijos”.

  • “Tener sentimientos negativos hacia el bebé...tuve depresión y mi esposo no me creía, al mismo tiempo tenía muchísimos miedos”.

  • “Nunca extrañé mi barriga, me decían cuando nazca el bebé vas a sentir un vacío en tu estómago horrible. Y no, cuando salgo a la calle me siento la más feliz sin esa barrigota”.

  • “Que no quiero que nadie más se meta en mi vida, que soy lo suficiente madre para mi hija y que no quiero, ni necesito los consejos de las personas a las que no se los pido. Quisiera decirles muchas veces que se callen y se vayan de mi vista”.

  • “Que muchas veces quisiera tener la vida que tenía antes. El poder salir con amigas, tener tiempo para mi como mujer. El poder estar tranquila, sin saber que hay una persona que depende 100% de mi”.

  • “A veces se siente que no fue la mejor decisión”.

  • “Ha sido duro el cambio que sufrió mi cuerpo, el agotamiento con el que mantengo, disminución de libido, a veces hasta pareciera que el esposo le estorbara a uno a pesar que sabemos que lo amamos”.

  • “Que a veces prefiero dar tetero de leche materna que teta directamente. Que a veces quiero darme por vencida pero no puedo”.

  • “Llegué a arrepentirme de haber tenido a mi bebe por lo mal que me sentía los primeros 20 días”.

  • “Cuando nació mi bebé, luego de una semana, empecé a tener sentimientos y pensamientos muy extraños, muy negativos, sentía que la bebé que tenía no era mi bebé, que no era la princesa q esperé ansiosamente y con tanto amor por 9 meses, fue algo terrible!! Lloraba, me irritaba, me sentía en la obligación de amamantar a mi bebé por que es lo que te dicen siempre, el dolor en los senos y pezones era abrumador. En una oportunidad me negué a alimentar a mi bebé y me sentía culpable y me odiaba a mi misma por sentir culpa, por que sé que todo lo que sentimos lo trasmitimos a nuestros hijos desde el primer momento y había trabajado mucho en sanación interior para que a partir del nacimiento de nuestra bebé Dios rompiera toda atadura de nuestras generaciones pasadas, gracias a Dios y a mi esposo que es un sol, pude pasar esas noches oscuras o The Dark Days como lo llamamos con un amiga!”.

  • “Todo el mundo dice, no se debe descuidar la relación de pareja pero la verdad que es mas dificl aplicar de lo que parece. Lo otro es el tema de la sexualidad, no se si es solo mi caso, pero el deseo sexual se ha demorado en llegar y ya ha pasado un buen rato sin que tengamos intimidad, se que debemos, pero no se.. aun me siento apagada, diferente (en ese aspecto)”.

  • “Lo difícil que es cumplir con el rol de madre y esposa al mismo tiempo además de esa extraña sensación de sentirse más importante que el padre”

  • “La soledad que he vivido al no tener a mi esposo cerca y el tener que haber tomado la decisión de separarme para que mi hijo pueda estar más tranquilo al tener a su mamá tranquila”.

  • “Los primeros días despues de haber nacido mi bebé pensaba: en qué me metí? Sentía que la maternidad sobrepasaba mi capacidad, mis fuerzas y que definitivamente no estaba lista para ser madre”.

  • “Mientras estuve en la clínica todo fue perfecto, claro porque tuve manos de sobra las enfermeras, las asesoras de lactancia, los médicos, mi familia... pero al llegar a casa la historia fue muy diferente, mis pezones se agrietaron por un mal agarre y ahí todo empezó a tornarse gris! Estuve 3 días literalmente llorando día y noche sin parar, me sentía taaaan abrumada y tan decepcionada de mi por no poder amamantar a mi bebé, el punto cumbre fue cuando mi bebé por deshidratación tuvimos que acudir a la formula... puedo decir que jamás en mi vida había sentido una tristeza tan profunda como esos tres días y me preguntaba en dónde está ese momento mágico del que tanto hablan? En donde está esa felicidad infinita? Me sentía como en un sueño, pero nada bonito.... gracias a los grupos de apoyo y a mi familia pude salir de ese sitio gris en donde estaba cayendo”.

  • “Que en ciertos momentos siento que solo soy "mamá" para la familia y las personas que me rodean, me hace falta mi rol de mujer de esposa, de amiga y hasta de hija. Pienso... será que soy egoísta por sentir esto? ( Ya que todo gira en torno al bebé) ya ni te llaman por tu nombre si no por el de tu hijo. Soy la única que le hace falta tener tiempo para mi? Ya que si expresas este tipo de cosas muchas personas aún siendo madres te juzgan por querer y tener este tipo de espacios a solas o compartidos con tu esposo o amigos”.

  • “Me hubiera gustado estar más informada de la lactancia y de pronto así, habría podido hacer más para darle LME a mi bebé y no hubiera permitido que me maltrataran los senos ocasionando de pronto el daño de mis conductos”.

  • “El dolor que me quedó después del parto por la episiotomia, sé que era necesaria pero el trauma para el cuerpo es muy fuerte y ni hablar de lo que genera en la relación de pareja... Volví a tener intimidad con mi esposo a las 2 meses y medio de haber tenido a mi bebé!!”.

  • Siento miedo de los cambios como pareja de quedarme a criar sola un hijo.

Estas son tan solo algunas de las respuestas. La próxima semana, en el siguiente artículo, les estaré compartiendo más. Gracias a todas las mamás Ágatha que se tomaron el tiempo para responder y por hacerlo con tanta sinceridad. Eso es lo que necesitamos: empezar a hablar con más sentido de realidad. Mostrar las dos caras de la maternidad para poder abrazarla y aceptarla por completo. Nunca pienso que una madre es mala madre por pensar así o que no quiere a su hijo o a su pareja ¡para nada! Soy consciente que no existe luz sin que exista sombra y que cualquier fenómeno en la tierra tiene sus dos caras. Ser mamá es para mi la mayor bendición que una mujer puede recibir y a pesar de eso soy infinitamente consciente de que no es fácil.

No conozco la primera mamá que logre ser la mejor esposa, la mejor profesional, tener su casa impecable, tener los mejor amigos, ser la mas fit, estar siempre impecable, divina y sonriente. No la conozco en la vida real, solo la conozco en redes. Me duele mucho ver la angustia de las madres por cargar con ideales tan irreales que el medio nos ha vendido. Es mi objetivo a través de este artículo mostrar la maternidad con un sentido de mayor realidad para que te des cuenta de que no eres la única, ni la rara, ni la mala madre, ni la mala esposa. Por el contrario, eres una madre real con su luz y su sombra y que bueno será enseñarle a nuestros hijos que la perfección está solo en los ideales porque los seres humanos somos luz y sombra en un solo ser. Allí está la magia.