• Marcela Lozano

MORIR PARA RENACER. El postparto: el encuentro con tu nueva yo.

Actualizado: 29 de ago de 2019



Este artículo surge de las vivencias durante el postparto de Mamás Ágatha. Ellas de manera anónima contestaron a cuatro preguntas acerca de los cambios emocionales vividos en este periodo (utilizaré comillas para llamar al texto sus palabras). Su franqueza me ha permitido construir este artículo al que he sumado mi experiencia en el acompañamiento a las madres. Cada vez es más claro que durante el postparto se vive una crisis de identidad: la madre se fragmenta para reconstruirse. Espero que lo disfruten.

La vida y la muerte son dos caras de una misma moneda. Se muere para renacer y es así como sucede en la maternidad. El nacimiento de un hijo es la muerte de una mujer (como se le conocía hasta ese momento) para que nazca una nueva mujer que también es madre.

Las demandas de un bebé en los primeros días son tan altas que la mujer suele identificarse totalmente con la identidad de madre. Mamá y bebé entran en una simbiosis total. Para el bebé su madre es una extensión de sí mismo y para la madre el bebé es una extensión de si misma. Esta estrecha unión asegura la supervivencia del bebé a nivel físico pero también emocional. El bebé requiere de esa atención, de esa energía y la madre está equiparada con un programa biológico que la hace volcarse por completo hacia su cría. Pareciera que el rol de esposa y de mujer quedan en la más sombría oscuridad.

Sin embargo, los días pasan y ser 100% madre y 0% esposa y 0% mujer empieza a ser difícil. Siendo así, las Mamás Ágatha comentan que lo más difícil que han vivido en su maternidad ha sido:

“Perder mi espacio como mujer y esposa. No tener tiempo para arreglarme y disfrutar de mis pasatiempos”.

“Tener que dejar de lado otros roles de mi vida cómo ser mujer, me refiero a mujer no madre. Esto implica libertad de tiempo, dormir cuando quiera, hacer lo que quiera en mi tiempo libre y no lo que debo”.

“Saber que ya no vivo solo para mí, que mi tiempo, mis energías y mi amor ahora se compartan con esa nueva personita”.

“Ha implicado cambios en mi diario vivir, todo cambia de manera drástica, ya no se trata de mí sino de ese ser que depende de mí, verlo tan indefenso, tan vulnerable en un principio…cargarme esa responsabilidad pesa mucho. La rutina me pega muy duro, ya que decidí estar en casa hasta el primer año de vida de mi bebé y aunque sé los beneficios que tiene para él mi compañía, también extraño poder salir un rato sola, o con mis amigas”.

“Ser madre es un acto de desinterés total, donde debes renunciar por un buen tiempo a muchas cosas que tenías antes, especialmente la libertad de ir y hacer lo que quieras sin preocuparte por nada. También podría decir que cuando nació mi hijo es como si hubiera nacido la palabra culpa con él porque me culpo por TODO lo malo y lo bueno que le pasa, puedo decir que como mamás nos damos palo y nos volvemos más exigentes con nosotras mismas. Podrían pensar a veces que no estaba 100% preparada para un bebé, pero creo que nunca se está preparado para enfrentar la aventura y el reto de ser padres”.

No es fácil una identidad absolutamente polarizada hacia el ser madre. Las mujeres extrañan esas otras partes de si. Esos fragmentos de si que quedan en el olvido si tu no decides recuperarlos. Para mi, la maternidad es el fenómeno más transformador que conozco.

"Es aceptar con todo el amor del mundo que llegó un huracán a transformar tu vida"

y así es. Las mujeres que se identificaban significativamente con la mujer trabajadora y exitosa se sienten extrañas sin trabajar. Mujeres acostumbradas a llevar el mando del hogar no saben qué hacer cuando es el padre quien asume este lugar. Mujeres con cuerpos perfectos se desconocen cuando se ven ante el espejo después de haber dado a luz. Mujeres que se dedicaban a las salidas con sus amigos, viajar y disfrutar de la vida social se preguntan cuándo podrán volver a salir.

“No es facil. No es todo color de rosa. Ver las super modelos como hacen para estar divinas. Es agotante tener todo bien. Cuando el bebé duerme ya no sabes qué ponerte a hacer porque todo está patas arriba”.

“Postergar mi vida laboral y depender económicamente de mi esposo... Eso me ha parecido tenaz porque siempre he sido súper independiente”.

“Los cambios que se presentan en el cuerpo, he bajado mucho de peso”.

Las mamás se sienten saturadas. Es mucha la presión y la exigencia que recae sobre ellas. Todo el mundo espera que sean las mejores en todos los ámbitos de la vida:

“Es llevar en hombros tantos roles, ser esposa, ser hija, ser estudiante, ser trabajadora y ser madre.... y cada cosa hacerlo muy bien. Podrán decir que los tiempos han cambiado y que los papás ayudan etc pero en mi opinión la maternidad está recargada completamente en nosotras y si El Niño está sucio, o se golpeó, toda automáticamente señalan a mamá, eso es frustrante!”

Y además, todo el mundo opina:

"Tener a todo el mundo opinando. Tengo un nuevo dicho.. los animalistas, las feministas y las pro lactancia. Amo la lactancia y soy conciente de sus beneficios, es mas, mi bebe tiene 6 meses y nunca ha probado leche de formula, sin embargo la presion social que hay sobre este tema y las mamas que por x o y motivo deben complementar con leche de formula, se sienten delicuentes haciendolo, son señaladas y catalogadas como malas madres. Las mamas tambien deben de empoderarse mas, siento un gremio (nicho) muy inseguro de ser madre y muy desinformado, hay que leer y datearse de fuentes reales!”.

y lo peor: en medio de tantas personas opinando se siente mas fuerte la soledad:

"Sentirme tan sola, mi esposo duerme en otro cuarto porque madruga demasiado a trabajar, pero yo he llorado muchas noches en silencio, a veces quisiera un abrazo de él o que durmiera con nosotras”.

“No es fácil entender que uno pasa a un plano totalmente olvidado para el resto del universo, la gente solo pregunta por tu bebé y por ti ni se acuerdan”

Y los cambios en la pareja:

“Lo más dificil de la maternidad han sido los cambios en la relación con mi esposo: es como si todo se hubiera dañado. No nos unió nos separa cada vez más”.

"He vivido un cambio en la relación con mi pareja porque uno termina agotado de cuidar al bebé todo el dia y lo que quiere es descansar no seguir atendiendo a otra person”.

O la pérdida total de esa pareja:

“Me equivoqué de esposo y papá para mi bebé”.

EL POSTPARTO ES LA RECONSTRUCCIÓN DE TU IDENTIDAD:

"Para mi ser madre es ver nacer en mi lo que no sabía que tenía y que podía, es ser como una leona con su cachorro, protegiéndolo pero al mismo tiempo vulnerable, sensible, miedosa, con equivocaciones...pero también con el amor para cumplir esta hermosa tarea que Dios nos otorgó”.

ANTE TANTA INCERTIDUMBRE HAY MUCHO MIEDO:

“Nunca antes me había sentido tan asustada ejerciendo un rol. A veces quisiera ser mamá únicamente horas”.

“Miedo!!! Mucha angustia, estoy enamorada de mi hijo y quiero estar con él todo el tiempo, cuidarlo y poder estar para él cuando me necesite, lo que me ha llevado a pensar en que no quiero regresar a trabajar cuando se acabe la licencia pero los miedos y los sueños que teníamos como familia me preocupan... A mi esposo le daría pavor que yo le dijera que voy a renunciar porque sería un hueco económico muy grande y hay deudas por las cuales responder y planes como la compra de una casa que tendríamos que aplazar y se que él no quiere hacer eso... Así que todo eso me llena de angustia, me pone indecisa, quisiera emprender con algo que me permita el ingreso que tengo en la empresa pero me da miedo fallar y quedar peor que antes de empezar!!”

TAMBIÉN MUCHA VALENTÍA: Las mamás descubren partes de si que desconocían hasta ese momento:

“La maternidad ha implicado el enfrentarme a mi familia y a la de mi esposo con tal de defender la lactancia para mi hija y no sabía q tenía tanta fuerza dentro de mi, ni tanto amor para dar”.

PERO TE HACE MÁS SENSIBLE

“Comprender a todas las mamás que conoces y que sensurabas cuando no eras mamá, es ser considerada con cada embarazadita o mamá que veo en la calle, es el afloramiento de la sensibilidad absoluta, llanto frecuente , el sentir el dolor de otras madres, y el deseo de ser amada y comprendida en esta nueva etapa de la vida”.

“Entender que nadie se sacrifica tanto como una madre”.

No es fácil sentir la absoluta responsabilidad de un ser humano:

“Sentir que soy responsable de una personita y no quiero fallarle”.

Se hace más difícil ser responsable de un nuevo ser humano cuando te das cuenta que ni siquiera eres responsable de ti misma. MATERNARTE A TI MISMA SERÁ LA ÚNICA FORMA DE MATERNAR A TU HIJO. Las mamás que han tomado terapia conmigo saben que suelo hacer esta pregunta ¿si fueras tu propia madre qué te dirías? Somos tan buenas con todos y ¿nosotras? Si tu bebé tiene sed corres a darle agua, hambre: alimento de inmediato, llora: lo consuelas, le cantas, le bailas ¿Y tú? Te sientes triste, angustiada, hay mamás que incluso me han hablado del deseo de quitarse la vida ¿y tú qué haces por ti? ¿Qué haces cada día por tu propio bienestar? ¿Cómo estás nutriendo a la mujer que eres? ¿Cómo estás nutriendo la relación de pareja?

Las mamás suelen decirme que sienten a sus parejas distantes. Pero también he visto cómo las mamás se encargan de distanciar a los padres. El papá quiere bañar al bebé pero la mamá siente que él no lo hace tan bien entonces mejor ella lo baña y así con otras muchas prácticas de crianza ¿Acaso tu lo hacías perfecto desde el primer momento? No, pero te diste el tiempo para desarrollar esas habilidades. Que tal si les damos también ese tiempo a los hombres para que ellos tengan la oportunidad de desarrollar sus habilidades parentales. Al final se cansan, se van a jugar fútbol o a correr ¿Quién va a querer quedarse en un hogar en donde no tiene un lugar?

Mujeres, hoy mi mensaje es: el nacimiento de un hijo es la muerte de la mujer que solías conocer. Nacerá en ti un nuevo ser. Así como vas conociendo a tu hijo regálate el permiso de conocer a tu nueva yo. Es el tiempo perfecto para reinventarte. Toma la decisión de reconstruirte con consciencia, nutriéndote a ti, a tu pareja y a tu bebé. Recuerda solo podrás maternar a tu hijo cuando aprendas a maternarte a ti misma.