• Marcela Lozano

Las 9 puertas para sanar tu herida de parto/cesárea

Actualizado: 29 de ago de 2019



El parto o la cesárea son momentos de gran intensidad física y emocional. Son momentos cumbres de crecimiento personal. Sucede aquello que debe suceder para que tu alma de un salto cuántico de modo que cuando tengas a tu bebé en brazos puedas ofrecerle una mejor versión de ti misma. Sin embargo en el proceso pueden haber momentos de grandes retos. Generalmente queda una herida abierta cuya sanación será tu responsabilidad. Hoy te comparto nueve puertas (procesos/pasos) por las que suele pasar una mujer para sanar su herida:

  1. La puerta de no historia: Justo después de un parto/cesárea la madre queda en completo silencio. Ha sido tan intensa la experiencia vivida que necesitan un momento para procesar. Suelen estar disociadas de su propio cuerpo, de su experiencia. Es un momento en el que no debemos hacer preguntas, ni juicios. Tampoco decir frases como “fuiste muy fuerte” porque tal vez ella se siente demasiado débil. Es necesario un tiempo de silencio, regalémosle por respeto este espacio a la madre.

  2. La puerta de la gratitud: Se siente la calma después de la tormenta. La madre siente que ya todo ha pasado y se siente agradecida con los doctores, doula, enfermeras…Se suelen decir frases como “no lo hubiera logrado sin tu ayuda”, “el doctor salvó a mi bebé”. Es un momento de mucho movimiento, hay muchas visitas, demasiado ocurriendo al mismo tiempo, así que no suele haber mucho tiempo para la reflexión. En esta puerta podría ayudarte hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál fue un momento en el que me sorprendí de mi misma?

  • ¿Cuál fue un apoyo clave en mi proceso?

  • ¿Cuál fue el primer momento en el que me sentí como madre? (puede ser durante el embarazo, parto o postparto…)

  1. La puerta de las relaciones: En esta puerta se explora si las personas ofrecieron el apoyo que se esperaba o no. Se confronta la relación consigo misma y con los demás. Pueden surgir sentimientos de abandono, de traición, etc. El reto en esta puerta es apartarse de la culpa. Puede ayudarte hacerte estas preguntas:

  • ¿Cuándo fue un momento en el que una persona o técnica tuvo un impacto positivo en mi proceso?

  • ¿Qué hice durante el proceso que me haya ayudado? (trae el foco hacia ti misma).

  1. La puerta de la historia social: La mamá suele relatar una historia para vincularse con los otros, para sentirse aceptada, valorada. Esta historia puede venir de la culpa, el trauma, la vergüenza o el orgullo. Tiende a ser una historia para justificar lo que pasó. Se tienden a exagerar u omitir partes buscando la historia perfecta para contar. La historia va cambiando según la reacción que se tenga en los otros.

  2. La puerta de la historia médica: Suele ser una historia sin mucha emoción. Un relato con medidas/hechos/tiempos generalmente contada por primera vez por los doctores y replicada por las madres…Es la historia que se tiende a contar con más frecuencia por creer que es mas valiosa. Una mamá podría quedarse en este punto sino se continúa procesando la historia. Desafortunadamente esta historia carece del significado profundo de la experiencia. Algunas preguntas que pueden ayudar a progresar a la siguiente puerta son:

  • ¿Cuál es el recuerdo más fuerte que tengo de mi parto/cesárea?

  • ¿Cómo manejé el dolor? ¿Cómo manejé la angustia?

  • ¿Qué fue lo que más me ayudó en el parto/cesárea?

  • ¿Qué me sorprendió durante mi parto/cesárea?

  • ¿En qué momento supe que mi bebé estaba fuera de peligro? (si fue un parto/cesárea complicado).

  1. La puerta de la víctima-juez: En esta puerta se busca a quien culpar. Hay una parte de la madre que le dice que debió tomar otra clase de educación prenatal, debió tener otra doula, otro doctor, otra clínica. La madre podría quedarse por siempre en este juego de víctima-victimario. En este punto lo más importante es validar la intención positiva que hubo detrás de cada acción y de cada persona.

  2. Puerta del orgullo y el perdón: Si la madre tuvo un parto/cesárea exitoso suelen sentir que fue el resultado de su fuerza/preparación, etc. Si la madre se queda en este punto suele creer que si los otros toman los mismos pasos que ella se tendrá el mismo resultado. Siendo así se juzgan todas aquellas madres que no tuvieron sus mismas acciones. Al evolucionar en esta puerta la madre puede llegar a perdonarse a ella misma y a los otros, dejando atrás la necesidad de tener la razón y la culpa.

  3. La puerta de la cazadora: En esta puerta se despierta el arquetipo de la cazadora, esa mujer con una perspectiva amplia de lo sucedido, quien logra ver cómo la cultura influyó en el nacimiento de su bebé y cómo todo estuvo conectado para tener determinado resultado. La madre caza en su interior para encontrar recursos internos, suelta la aprobación externa y se aprueba a sí misma.

  • ¿Qué está cambiando en la relación conmigo misma?

  • ¿Dónde estoy encontrando pequeñas muestras de compasión por mi misma?

  • ¿Qué está cambiando en la relación con quienes me acompañaron en el proceso?

  1. La puerta de la guerrera amorosa: La madre deja de identificarse con la historia del parto/cesárea, ya no necesita contar la historia por completo cada vez que le preguntan por ella. La madre solo cuenta fragmentos de su historia cuando siente que sus palabras pueden ser medicina para otros. La pregunta final sería:

  • ¿Qué sabes ahora acerca del nacimiento de un bebé que no hubieras podido saber antes?

¿Cómo pasar de una puerta a otra?

Se trata de la evolución de los arquetipos: nuevamente el paso de la niña, a la cazadora y a la guerrera. Los arquetipos son diferentes energías, diferentes fases de nuestra personalidad. El arte y la narrativa son mis dos herramientas preferidas para guiar este proceso. Sin embargo, lo mas importante es tu voluntad de sanar, dejar atrás la culpa y el arrepentimiento y encontrar el significado profundo de tu experiencia: ese aprendizaje que necesitabas tener por ti y por tu familia. Generalmente se necesita del apoyo de otra persona que te ayude a confrontarte puesto que el ego a veces es tan sutil pero poderoso que puede mantenerte atada a una misma puerta. Sanar tu herida de parto/cesárea no solo te liberará a ti sino también a tu bebé. Que al verlo/a no vengan a ti sentimientos de dolor o rabia. Que al verlo agradezcas toda la evolución de tu alma que tu bebé ha motivado.

Ágatha, Acompañando el Milagro de la Vida

Gracias @birthingfromwithin por sus enseñanzas que se ven reflejadas en este artículo.


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