• Marcela Lozano

La magia de los grupos de apoyo para la lactancia materna

Actualizado: 29 de ago de 2019



El postparto es un período de gran vulnerabilidad para toda madre. El desbalance hormonal sumado al cansancio, la falta de sueño, la responsabilidad de una nueva vida, la inexperiencia, los temores…hacen de todo postparto un gran reto, a veces una gran tormenta. En este contexto se vive el proceso de lactancia.

La lactancia es para muchas mujeres un gran anhelo. Es el ideal de lo que una buena madre haría por su bebé. Este es uno de los puntos críticos de la lactancia porque cuando se tienen dificultades se cuestiona la propia valía ¡No soy lo suficientemente buena! ¡Ni siquiera soy capaz de alimentarlo! ¡No sirvo para ser mamá, no me sale nada de leche! Y si además se anhelaba un parto natural y se tuvo una cesárea se inicia el postparto ya cargando una primera frustración ¡No pude con el parto, ahora no puedo con la lactancia, no soy la mamá que mi hijo merece!

Se le suman las discusiones de pareja: “El pediatra dijo que sino le dábamos fórmula se le iba a bajar el azúcar, por favor deja tu terquedad con la lactancia ¿Acaso quieres perder a nuestro bebé?” Empieza uno a halar hacia un lado y la pareja para el otro lado. Entonces se le suma a todo el estrés que ya se tenía, la angustia por las discusiones de pareja.

El sistema de salud tampoco suele ser de ayuda. En Colombia falta demasiada formación en lactancia materna por parte de las enfermeras, ginecólogos y pediatras. Sus sugerencias no suelen estar bien justificadas o actualizadas. Sin embargo, ante la inexperiencia de los padres la palabra del médico es palabra de Dios.

Y no siendo suficiente empiezan las abuelas, hermanas, nueras, amigos, amigas…¿si será que te saldrá leche con tus senos tan pequeños? ¡Yo veo que el bebé está siempre inquieto debe tener hambre! ¡Confía en tu mamá que ya los crió a ustedes, en nuestra familia no somos buenas lecheras! Las palabras de nuestros seres queridos suelen tener cierta influencia en nuestras vidas, sin embargo en el postparto, las defensas psíquicas bajan y sus palabras se vuelven verdades absolutas en nuestra mente.

No siendo poco, las redes sociales y medios nos muestran una imagen de la maternidad muy poco real. Nos venden la imagen de mamás súper poderosas, perfectamente arregladas en el primer día de postparto, haciendo ejercicio a la semana y todo el tiempo extremadamente felices. Nos ponen un ideal tan irreal que cuando una mamá se enfrenta a la realidad se siente realmente frustrada.

En medio de todo esto ¿quién cuida de la mamá? Muy pocos. La mayoría van a ver al bebé, a cargarlo, a decir lo lindo que es sin siquiera tomarse un instante para mirar a los ojos a la madre y preguntarle cómo se siente. Las mamás necesitan APOYO. El apoyo es factor clave del éxito de la lactancia. Una madre que se siente apoyada es capaz de todo, pero una madre que se siente sola fácilmente decidirá desistir.

El apoyo del padre suele ser fundamental. El padre se vuelve la muralla que protege a la madre de la presión externa, se vuelve su sostén emocional. Sin embargo, a veces el padre también está agobiado, incluso más agobiado que la misma madre. Entonces los abuelos pueden ayudar. Pero a veces ellos también están asustados. Entonces las amigas o amigos lo intentan. Pero parece no funcionar.

Las mamás se suelen sentir solas, solas en medio de una desesperación que sienten que nadie logra comprender y ¿entonces? Se juega una nueva posibilidad: Los Grupos de Apoyo para la Lactancia Materna.

Según la OMS en su informe sobre los 10 pasos para una lactancia feliz: “Puede que los grupos de madres sean más capaces que los servicios de salud formales de ofrecer la ayuda personal y frecuente que las madres necesitan para aumentar su confianza y superar las dificultades. Posiblemente, una combinación de apoyo día a día en la comunidad, respaldado por una atención más especializada en los servicios de salud cuando sea necesario, podría ser más eficaz que cualquiera de ellos por separado”.

Los grupos de apoyo suelen estar liderados por una asesora de lactancia. Nuestro lugar está en facilitar el diálogo entre madres porque realmente es el conocimiento de ellas lo que protagoniza. Lo que más necesita una mamá es volver a confiar en ella, creer que es posible, darse cuenta que no solo para ella está siendo difícil sino que hay muchas otras pasando por lo mismo. Los grupos de apoyo son espacios de sinceridad donde se muestra una versión mas real de la maternidad. No hay juicios, no hay presiones. Hay respeto absoluto por la vivencia de cada mamá. Esta es una regla inquebrantable.

Está comprobado que los grupos de apoyo aumentan la probabilidad de éxito de la lactancia. Aumentan la confianza de las madres al darse cuenta que lo que les pasa es completamente normal. Se desahogan sin sentirse presionadas. Comparten con otras mamás. Se sienten cómodas y tranquilas. Disminuye la angustia. Esto significa en términos químicos: aumenta la oxitocina y disminuyen las hormonas del estrés. Consecuencia: aumenta la producción y sobretodo el ánimo de seguir adelante.

Los grupos de Apoyo Ágatha son una realidad desde el 2019 en Cali Colombia. Nos encontramos el primer sábado de cada mes en el Jardín Infantil Origami de 9:00 am a 11:00 am. Están invitados mamás y papás en gestación, con recién nacidos, bebés o niños grandes. Familias con lactancia materna exclusiva, mixta o quienes estén solo con fórmula que deseen darle una segunda oportunidad a la lactancia. Juntos será más fácil ¡Te esperamos! Sino te encuentras en Cali, busca en tu ciudad un grupo de apoyo. Asegúrate de que sea dirigido por una asesora de lactancia y sobretodo que sea un ambiente de intimidad libre de juicios y presiones.

Ágatha, Acompañando el Milagro de la Vida.