• Marcela Lozano

ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA ¿Cuándo y por qué?

Actualizado: 29 de ago de 2019



La alimentación complementaria se inicia a los seis meses o cuando el bebé demuestre estar listo. Corresponde a la introducción progresiva de alimentos diferentes a la leche materna o a la fórmula con el fin de favorecer el crecimiento y desarrollo óptimo del bebé. No significa el fin de la lactancia, como su nombre lo indica, complementa. La leche materna sigue siendo el alimento principal hasta el año y la OMS recomienda continuar como mínimo hasta los dos años. A esta edad el sistema inmunológico del bebé estará maduro, antes es la madre quien fabrica gran parte de los anticuerpos que el bebé necesita y se los pasa a través de la leche. La lactancia puede prolongarse tanto como mamá y bebé lo deseen. La ciencia solo ha encontrado beneficios de la lactancia prolongado y ni una sola contraindicación.

Cuando la alimentación complementaria se inicia antes existen algunos riesgos:

  • Al suministrar otros alimentos se disminuye el consumo de leche y nada resulta más nutritivo para el bebé, antes de los seis meses, que la leche materna.

  • Se podría producir un exceso de solutos renales e hiperosmolaridad: los riñones del bebé aun no son capaces de expulsar a través de la orina grandes cantidades de ciertos nutrientes como el sodio y las proteínas, por lo que podría quedar en su sangre gran parte de ellos.

  • Se pueden generar alergias por haber tenido un contacto anticipado con ciertos alimentos.

  • Riesgo de trastorno de la regulación del apetito.

  • Puede contener aditivos o contaminantes tóxicos para el bebé.

Sin embargo, cuando se inicia demasiado tarde la alimentación complementaria también existen algunos riesgos:

  • Se puede afectar el crecimiento del bebé por déficit de ciertos nutrientes.

  • Los bebés podrían perder interés en los alimentos, sobretodo si se introducen después de los 10 meses.

  • Se podrían afectar las capacidades motrices y orales porque el alimento sólido permite el desarrollo de la musculatura y la capacidad para masticar.

  • Puede haber dificultad para aceptar nuevas texturas y sabores.

¿Por qué la OMS recomienda iniciar a los 6 meses?

Es importante que sepas que la alimentación complementaria no inicia porque el bebé tenga urgencia de ciertos alimentos. Se empieza a los seis meses para poder realizar un proceso progresivo. Hay dos claves que explican su inicio: 1. Las reservas de hierro y 2. Hitos del desarrollo.

  1. Las reservas de hierro tienden a agotarse a partir de los seis meses. Por mucho tiempo, e incluso en la actualidad, hay quienes aun afirman que todos los bebés deben recibir hierro a partir de los 5 meses porque la leche materna tiene muy poco. Sin embargo, la biodisponibilidad del hierro en la leche materna es muy alta comparada con la del hierro en la leche de fórmula ¿Qué significa biodisponibilidad? Significa la capacidad del cuerpo para absorberlo.

Te comparto tres datos de gran interés:

  • La biodisponibilidad del hierro en la leche materna es del 50% porque contiene la cantidad perfecta de lactosa y vitamina C que incrementan su absorción.

  • La biodisponibilidad del hierro en la leche de vaca es del 10%.

  • La biodisponibilidad del hierro en la leche de fórmula es del 4% aun cuando sea enriquecida con hierro.

2. Hitos del desarrollo: hay ciertos progresos en tu bebé que evidencian el estar listo para iniciar la alimentación complementaria:

  • El bebé debe mantenerse sentado.

  • Pérdida del reflejo de extrusión: al tocar la lengua en su parte anterior no protruye.

  • Muestra interés por la comida.

  • Pide el alimento cuando desea comer y lo rechaza cuando no lo desea.

  • Realiza movimientos intencionales con manos y pies como por ejemplo la pinza.

  • El bebé lleva a su boca diferentes objetos y realiza movimientos de masticación.

La alimentación complementaria es un nuevo capítulo que requiere conocimiento, paciencia y mucho amor. Mantener a tu bebé cerca de la mesa mientras comen será fundamental para que empiece el proceso. Recuerda que la alimentación tiene una gran función socializadora y por tanto la relación con sus cuidadores será la clave fundamental de este proceso.