• Marcela Lozano

Alimentado a tu bebé desde el vientre hasta sus primeros años de vida

Actualizado: 29 de ago de 2019



La alimentación es el punto clave para el desarrollo de tu bebé dentro y fuera del útero. Por eso hoy te compartimos cinco tips de gran importancia para el embarazo, la lactancia y la alimentación complementaria. Sabemos que estás comprometida con ser la mejor mamá, así que ofrecer el mejor alimento en cada etapa será parte fundamental del proceso.

En el embarazo:

  1. Recuerda que tu alimento será el alimento de tu bebé. Una mamá en embarazo jamás debe aguantar hambre o sed. Respetar tus rutinas de alimentación será clave para el desarrollo de tu bebé.

  2. Desde la semana 12 tu placenta funciona como los pulmones, riñones, hígado y estómago de tu bebé ¡La placenta sostiene la vida de tu bebé así que mantenerla nutrida será tarea fundamental! La placenta está compuesta básicamente de proteína, por tanto tu consumo diario de proteína será clave para su buen funcionamiento (mínimo 70 gramos al día).

  3. El saco amniótico donde crece tu bebé se llena de líquido después de la segunda semana de concepción. El líquido amniótico cambia de sabor dependiendo de lo que tú consumas. Esto significa que si deseas que tu bebé tenga hábitos sanos de alimentación empieza teniéndolos tú desde el embarazo.

  4. Para que tu útero se expanda durante el embarazo y se contraiga durante el trabajo de parto necesita proteína y vitamina C para crear nuevas fibras de músculo y tejido conectivo. Por tanto, aumenta el consumo de proteína, y de frutas y verduras ricas en vitamina C como la naranja, papaya, kiwi y tomate.

  5. La ganancia de peso durante el embarazo está relacionada con el aumento de peso del bebé. Por tanto evita el consumo de harinas refinadas, azúcares refinados, mecato, fritos y elige harinas integrales, frutas, verduras, sales enteras, fructosa o panela.

Durante la lactancia:

  1. Recuerda que desde la semana 12 tendrás en tus senos el pre-calostro. El calostro empezará a salir cuando tu bebé empiece a succionar. El bebé suele recibir entre 2 a 20 ml por toma en estos primeros días. Recuerda que en los primeros dos días el estómago de tu bebé suele tener una capacidad máxima de 5 a 7ml, día tres y cuatro de 0.75ml a 1 oz. La capacidad irá aumentando a medida que tu producción vaya aumentando.

  2. A partir de la segunda semana de vida de tu bebé producirás leche madura. Esta leche está compuesta por grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales, enzimas, factores de crecimiento y hormonas ¡Todo lo que tu bebé necesita! Evita suministrar agua u otros alimentos. Solo en caso de requerir complementar emplea una fórmula recomendada por tu pediatra.

  3. ¡La leche es la mejor defensa para tu bebé! El recién nacido tiene un sistema inmunológico inmaduro, tú fabricarás los anticuerpos que necesita hasta los dos años, cuando su sistema ya esté suficientemente maduro.

  4. La leche materna previene las infecciones gastrointestinales y la diarrea infantil: En países con tasas altas de mortalidad infantil, las tasas disminuyen al menos hasta cinco veces en aquellos bebés que reciben leche materna.

  5. Recuerda vaciar lo más posible un seno antes de ofrecer el otro, así tu bebé habrá tomado la leche del principio que contiene más agua, lactosa y vitaminas y la leche del final que contiene más proteínas y grasas y es la que realmente aumenta el peso de los bebés.

Para la alimentación complementaría:

  1. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y a partir de ese momento iniciar la alimentación complementaria.

  2. ¿Cómo saber si mi bebé está listo? Ten en cuenta los siguientes hitos del desarrollo: a) El bebé logra quedarse sentado por si mismo; b) Se ha perdido el reflejo de extrusión; c) Bebé muestra interés por la comida; d) Bebé realiza movimientos decididos con manos y dedos; e) Bebé pide comida cuando quiere y rechaza cuando ya no quiere más; f)Bebé se lleva objetos a la boca.

  3. El alimento principal hasta el año sigue siendo la leche materna. Recuerda que la OMS recomienda continuar la lactancia como mínimo hasta los dos años.

  4. El paso a la alimentación complementaria debe ser un proceso lento y progresivo. Los alimentos se ofrecen de uno en uno, dejando pasar algunos días para observar cualquier tipo de reacción.

  5. Al iniciar la alimentación complementaria debes empezar a ofrecer agua con los alimentos.

Recuerda que desde el embarazo hasta los dos años de vida se establecen las bases de los hábitos alimenticios futuros de tu bebé. Siendo así, se trata de un momento clave para entregar lo mejor de ti como mamá/papá para favorecer la sana relación entre tu bebé y los alimentos.