Cuando los niños se portan MAL





“Mi hijo se porta muy mal”

¿Cuántas veces no decimos esta frase sin detenernos a pensar por un instante qué es un mal comportamiento y qué no?


“¡Pórtate bien!”

¿Cuántas veces no les exigimos esto a nuestros bebés y niños sin considerar que ‘portarse bien’ es relativo según las expectativas del que lo imponga?


Como adultos categorizamos comportamientos como ‘buenos’ o ‘malos’ dejando a un lado todo lo demas. Existe un sesgo cultural que asume que los niños deciden cómo quieren comportarse a cada momento, y tienen consciencia y control sobre lo que hacen y lo que dejan de hacer. De esa manera, se valora el castigo como un método para corregir ciertos comportamientos ‘atípicos’ o incomodos bajo la mirada adulta.


Creemos (y nos han hecho creer) que los comportamientos desafiantes en los niños son simplemente una búsqueda de atención desde el capricho, falta de cooperación, manipulación o evasión de responsabilidades. Nunca nos explicaron la neurología detrás de un comportamiento infantil ni tampoco su relación con las etapas de desarrollo.


¿Cuál es entonces la verdad?

No hay malos comportamientos intencionados. Hay estrés, inseguridad, frustración y un sistema nervioso respondiendo de manera adaptativa para sobrevivir.


El Doctor Stephen Porges desarrolló lo que se conoce como la Teoría Polivagal y la Neurocepción, para explicar que las respuestas comportamentales de los seres humanos son en realidad la manera como el sistema nervioso está constantemente regulando la percepción de estrés. Entonces, cuando un niño presenta un comportamiento retador de manera recurrente, este es un indicador que su sistema nervioso está automáticamente ajustándose y respondiendo a varias formas de frustración, amenaza o estrés en el ambiente.


¿Eso quiere decir que un mal comportamiento en realidad da cuenta de la manera como el cerebro y el cuerpo de un niño están percibiendo el estrés? ¡Así es!

Cuando surja lo que tú consideras un mal comportamiento entonces cambia la pregunta:

“¿Cómo me deshago de este mal comportamiento?” a

“¿Qué me está informando este comportamiento de la experiencia interna de mi hijo?


Imagina que un mal comportamiento es como la punta de un ICEBERG.

El comportamiento es lo que podemos ver en la superficie, sin embargo, bajo el agua podremos ver su verdadera profundidad y complejidad (como el procesamiento sensorial, la etapa de desarrollo, la percepción de inseguridad o amenaza en el ambiente, y las memorias implícitas).


En la punta del iceberg tú ves el ‘mal’ comportamiento

La superficie del agua te invita a preguntarte: ¿qué está experimentando este niño a nivel físico, mental y emocional?

Debajo del agua se esconde:

- Capacidades según la etapa de desarrollo (una característica individual)

- Procesamiento físico y sensorial

- Emociones

- Memoria implícita


La invitación es a preguntarnos por los detonantes que llevaron al niño a actuar de ese modo. En lugar de culpar al niño de aquello que está fuera de su control.


En lugar de preguntarnos: ¿Qué hay mal contigo?, preguntémonos: ¿Qué te pasó para que respondieras así? y sobretodo ¿Cómo puedo ayudarte?


PREGUNTAS Y RESPUESTAS:


1. ¿En primera infancia los niños siempre escogen comportarse mal?

Falso. Asumimos que los niños pueden auto-regularse, cuando en realidad aun no tienen la habilidad de modular sus emociones y por ende sus comportamientos (PRINCIPALMENTE de los 0 a los 3 años).


2. ¿A qué edad un niño puede empezar a resistir el impulso de hacer algo que sabe que es indebido?

Únicamente a partir de los 4 años y medio; y puede tardar mucho mas para otros niños. Recuerden que las etapas de desarrollo emocional y cerebral son un proceso INDIVIDUAL y único en cada niño.


3. ¿El llanto, una pataleta, lanzar objetos, morder, meterse todo a la boca, moverse demasiado son malos comportamientos?

Falso. Estas son respuestas ESPERADAS que van a aparecer con frecuencia hasta los 3 años de edad y desaparecen por sí solas. Son mecanismos saludables que el cuerpo encuentra para regularse y comunicar lo que necesita.



LIBRO RECOMENDADO: "Beyond Behaviors" Mona Delahooke, PhD