Decirle adiós al pañal



Decirle adiós al pañal es una de las primeras y mas importantes experiencias de control sobre el cuerpo. No debe venir desde afuera, debe venir desde adentro. Por eso no debe ser impuesta, debe ser acompañada.

En este artículo te dejo algunas consideraciones a partir de un Instagram LIVE que compartí con la psicóloga clínica Andrea O. de Carranza, quien desarrolló un programa de acompañamientos a familias que desean iniciar este aprendizaje y nuevo hábito. En su proceso de coaching integra la psicología infantil y la crianza respetuosa, recordando que los protagonista de este logro son los propios niños. Encuentra mas información de su programa virtual aquí: https://www.instagram.com/pottytraining_gt/ o en su correo andrea_lucia_o@hotmail.com

Ahora entremos en materia y respondamos algunas preguntas que inquietan a las familias cuando empezamos este proceso.

¿Cómo sé que mi hijo está listo para dejar el pañal?

La razón nunca debe venir de la imposición del adulto:

“Porque estoy harta de cambiar pañales”

“Porque en el jardín infantil me lo están pidiendo”

“Porque su hermano/primo/vecino dejó el pañal a esa edad”

Cuidado con estos postulados ¡No es el adulto quien controla los esfínteres del niño, es el niño quien controla sus propios esfínteres!

Dejar el pañal durante el día es un proceso que puede iniciar desde los 23 meses hasta los 4 años, pero en lugar de fijar una edad especifica, es importante observar a cada niño. Es clave entender, NO TODO NIÑO ESTA PREPARADO PARA DAR EL MISMO PASO.

Señales físicas (que indican mayor control muscular)

-Equilibrio para caminar y correr

-Subir y bajar escaleras

-Saltar con dos pies

-Aprender a bajarse los pantalones (es importante enseñarles primero)

- Su pañal está seco por períodos largos (su vejiga está reteniendo)

Señales cognitivas o comportamentales

-Responde a su nombre

-Sigue instrucciones sencillas (donde están tus ojos, llévale a papá el vaso…)

-Búsqueda de independencia cuando dice por ejemplo “Yo solo” “Yo puedo”

-Desea mostrar sus logros (“Mami, mira lo que hice” “Lo logré”)

Lenguaje

Desarrollo de lenguaje comprensivo (pueda que no hable a la perfección pero es importante que entiende lo que le digo. Es capaz de reconocer animales, objetos de la casa y tener un vocabulario de 50 o más palabras).

Emocional

Para aprender un nuevo hábito debemos estar emocionalmente disponibles. Asegúrate que tu hijo no está estresado, haciendo demasiadas pataletas o muy agresivo. Cerciórate que no están pasando por otros cambios adicionales (destete, la llegada de un hermano, el divorcio de sus padres, mudanzas, adaptación a la entrada al jardín).

5 Preguntas frecuentes:

1. ¿Qué usar? ¿Bacinilla/mica/pelela o adaptador para el inodoro?






La psicóloga Andrea O. de Carranza de @pottytraining_gt nos recomienda usar un adaptador para el inodoro directamente. Un adaptador es un círculo pequeño que reduce el círculo del inodoro convencional. Este adaptador debe ser sencillo y no es necesario que tenga respaldo (a menos de que haya condiciones medicas que lo requieran). Debe ser blanco pues queremos que sea lo mas real posible al inodoro. También es importante que sea seguro y esté bien sujeto, pues caerse puede generar mucho miedo. Muchos niños piensan que pueden ser absorbidos por ese agujero tal como el orín y el popó/caca.

Cuando los niños son menores de 3 años se recomiendan adaptadores con escalones, pero también puedes ponerles un banquito antideslizante y estable para que pueda tener la planta de los pies apoyadas.

2. ¿Y por qué no la bacinilla/mica/pelela? La razón por la que NO se recomienda iniciar en una mica o bacinilla es porque luego le resultará mas difícil pasar al inodoro. Básicamente les estaríamos exigiendo una doble transición. El único momento donde la bacinilla es indispensable es cuando viajemos en carro, o en los casos en los que un niño tiene muchas dificultades para hacer popó. La razón por la que la bacinilla puede ser útil en este último escenario es por que el ángulo de las rodillas relaja el esfínter anal.

3. ¿Usar calzón entrenador, o pull-up? Cuando iniciamos el entrenamiento al baño recordemos que quitamos el pañal completamente, pues queremos que el niño sienta la salida de la orina para que primero se de cuenta “Estoy haciendo pipí”. Solo así podrá posteriormente avisar “Me voy a hacer pipí” (porque ya reconoce la sensación en su propio cuerpo).

Cuando le ponemos el pañal algunas horas al día, confundimos al cerebro, que volverá al automático sin sentir la salida de la orina. Cuando decimos adiós al pañal eso implica quitárselo durante todo el día, salvo en la siesta y a la hora de dormir. Solo para los momentos de sueño es importante usar un pañal o Pull-up.

¿Qué es un calzón entrenadores o Pull-Ups? ¿Son iguales que los pañales?

Son pañales desechables diseñados para que sea el propio niño quien se los ajuste y baje, asemejando por fuera la ropa interior. Sin embargo, por dentro absorben completamente el orín, dificultando que el niño tome consciencia de que se está haciendo pipí.



Recomendación:

Durante el día CERO pañales, calzón entrenador, o pull-up

Durante la noche o la siesta Pull-up

La ropa durante el proceso de aprendizaje las primeras semanas debe ser ligera y floja. Es importante no usar jeans, pantalones de lona (porque estos materiales absorben inmediatamente el orín, y lo que queremos es que el niño pueda sentir el chorro saliendo). Tampoco usar tennis, es preferible que estén descalzos en casa o usar sandalias o crocs, para que en caso de accidentes sea mas sencillo limpiarlos.

TIP PARA VIAJES:

· Es posible conseguir un adaptador portable que se doble y quepa en la pañalera

· También es útil llevar una mica/bacenilla y usarla en esos contextos donde no podemos conseguir un baño fácilmente. Andrea @pottytraining_gt recomienda poner un pañal abierto en la mica y pedirle al niño que se siente y haga ahí, de esa manera solo tendrás que cerrar el pañal y desecharlo.

· Usa un plástico o impermeable delgado para la silla del carro.

4. ¿Y cómo entrenarlo en la noche?

NO SE DEBE HACER ENTRENAMIENTO EN LA NOCHE.

¿Por qué?

Porque este es un proceso natural que depende de la maduración del Sistema Nervioso Central y de la maduración del sueño infantil. Como explica Andrea @pottytraining_gt “pretender entrenar a un niño en la noche es como esperar a que la muela salga antes de tiempo”. Entonces, durante las siestas y la noche ponle el pañal o pull-ups, y solamente quítalo por completo cuando veas que lleva mas de una semana con el pañal completamente seco al levantarse.

5. ¿Le enseño a mi hijo varón a hacer pipí parado?

Los niños varones deben aprenden primero sentados. Porque necesitan mas equilibrio para pararse y apuntar. Además, a veces no reconocen si es pipí o popó y entonces tienen accidentes, estando parados se hacen popó.

3 Errores comunes

1. Forzarlos a ir al baño, con castigos, amenazas, premios o la imposición del adulto: “Vas y te sientas en el inodoro ya mismo porque YO LO DIGO”


Para instaurar un hábito debes crea una rutina, con apoyos visuales, donde el niño se anticipe y entienda qué se espera de él. Usa el juego y canciones para que ir al baño sea divertido, acompáñalo y cuando lo haga dile con entusiasmo: “¡Lo lograste, lo hiciste!”

No es necesario (ni recomendable) que uses premios, cartelera de puntos o regalos. No se trata de sobornarlo, se trata de enseñarle con paciencia.

2. Creer que no habrá accidentes


Debes alinear tus expectativas como adulto. Una vez anticipes a tu hijo, le expliques lo que va a suceder, y modeles cómo ir al baño, llegará la hora de quitarle el pañal... no por eso no habrán accidentes. Tu hijo se hará encima de la ropa porque está aprendiendo. ¡Es natural y esperado!


En estos casos reacciona con tranquilidad, ponte a su nivel y con un tono de voz suave dile: “Te hiciste pipí en los pantalones, recuerda que ahora vamos a hacer en el baño”. Evita hacerlo sentir mal y nunca regañes, castigues o recrimines. Para ser caso de consulta con un especialista, los accidentes deberían darse de forma repetida por lo menos 3 mes y no deberse al efecto de medicamentos o enfermedades.

3. Decir “Guacala” “Popó sucio” “Gas” “Fo”

No queremos usar palabras despectivas al referirnos al popó o la orina pues generamos interferencias en el proceso. Cuando somos adultos obsesionados con la limpieza podemos en consecuencia tener niños estreñidos, que inconscientemente temen ir al baño porque creen que es algo malo o sucio.


Revisa tus creencias limitantes y las palabras que usas. Louise Hay recomienda incluso decir: “gracias popó por salir de mi cuerpo, te amo, adiós”... el niño siente que la materia fecal viene de adentro de sí mismo, es una parte de él y debe entonces tratarse con amor, sin caer en calificativos negativos. En ningún momento nos dijeron por ejemplo que los ojos o las lagrimas eran sucias, cochinas o pecaminosas. ¿Por qué sí los genitales y las deposiciones?


Acompaña a tu hijo en este proceso desde el amor y respeto. Decirle adiós al pañal será su primer conquista a tu lado.

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