Nuestro primer adiós: Entrada al jardín

Actualizado: abr 30



¿Cómo acompañarlos en la transición al jardín infantil? ¿Cómo aprender a decir adiós?


La entrada de nuestros bebés y niños al jardín infantil es un proceso de transición que implica movimiento emocional. No solo los niños se enfrentaran a lo desconocido y sentirán malestar al separarse de sus cuidadores. Decir adiós y separarnos de nuestros hijos e hijas despierta en nosotros como adultos patrones heredados, y puede muchas veces actualizar nuestras heridas emocionales. Es por eso fundamental prepáranos para este momento, con la certeza que tendremos las herramientas suficientes para aprender a decir adiós.


A partir de un Live con las psicólogas Cecilia Zuleta y Juana Morales, fundadoras y directoras del taller de desarrollo infantil Vueltacanela en Bogotá y además creadoras del proyecto Crianza con cerebro en mente (www.crianzaconelcerebroenmente.com); he recopilado en este artículo algunos puntos clave a la hora de prepararlos (y prepararnos) para este gran paso.


Antes de empezar…

Como padres, es necesario fomentar habilidades que podrán ayudar a nuestros niños en el jardín infantil. Habilidades acordes a su etapa de desarrollo que puedan fortalecer los procesos de autonomía, como por ejemplo:


· Si ya camina, evitemos cargarlo todo el tiempo. Solo en momentos de desborde emocional para ayudarlos a regularse.


· Ofrezcámosle alimentos variados (diferentes texturas, colores y sabores) y permitámosle que él mismo se los lleve a la boca.


· Practiquemos ponerse y quitarse los zapatos, comprándole zapatos que faciliten este proceso según su edad.


· Vayamos acomodando el momento de la siesta de tal manera que se adecue a la rutina del jardín infantil.


· Propiciemos momentos de separación, para que de manera paulatina el niño aprenda que cuando mamá se va y dice que va a volver, efectivamente regresa. Para eso entonces es recomendable dejarlo con un cuidador de confianza unos minutos, salir de casa y después de lo establecido, regresar. (Aunque esto puede ser natural en muchos hogares, en algunos casos hay mamás que nunca se han separado de sus hijos siquiera unas horas al día, y pueden beneficiarse de hacerlo progresivamente).


· Con relación al control de esfínteres, éste NO debería ser un criterio en los jardines infantiles. Nunca se debería forzar la despañalización. Dejar el pañal responde a un proceso de madurativo y de desarrollo que se debe respetar. Si el centro donde dejarás a tu bebé tiene como requisito el control de esfínteres, esto indica un programa poco respetuoso con el desarrollo infantil. ¡Mejor da media vuelta y encuentra otro lugar!


Anticipación

El cerebro necesita sentirse seguro y conectado para poder acceder a sus estados ejecutivos y aprender. La certidumbre es un pieza clave para , para eso debemos anticipar a nuestros niños.


El proceso de anticipación es fundamental, sin embargo, sin crear falsas expectativas. A veces a los niños les describimos el jardín como un parque de diversiones donde solo sentirán felicidad y no habrá retos o desafíos. Esto solo hace el proceso de adaptación mas difícil. Como adultos debemos describir la experiencia escolar lo mas objetivo y real posible. No queremos que se entusiasme con descripciones falsas.


Por otro lado, muchas veces hablamos de la entrada al jardín infantil 24/7, volviéndolo el centro de conversación con todos los adultos a nuestro alrededor. Esto se convierte entonces en una señal de alerta y el niño se empieza a sentir abrumado. Lo ideal es que la anticipación sea tranquila, concreta, y no mas de 1 semana antes de entrar al jardín infantil. Para eso, el modelo Conscious Discipline nos recomienda usar un Libro de transición.


Libros de transición de Disciplina Consciente

Este será un libro, creado por los propios padres, donde le describirán al niño con FOTOS y un breve texto, lo que encontrará en el jardín infantil, cómo llegará allá y cómo regresará a la casa. Aquí un ejemplo:


- Página 1: Una foto del niño o niña con la siguiente descripción

“Yo soy Manuela y voy a ir todas las mañanas a un lugar que se llama (nombre del jardín)”.

- Página 2: Una foto de la entrada o logo del jardín con la siguiente descripción

“En (nombre del Jardín) voy a estar seguro y voy a compartir con otros niños como yo”.

- Página 3: Foto de las docentes o directoras de grupo.

Alex y Juana son mis profesoras y ellas me van a cuidar y me mantendrán seguro.

- Página 4: Una foto de cómo llegará hasta el jardín, seguido de por ejemplo la descripción:

Para llegar a (el nombre del jardín) me iré con (la persona que lo llevará o la ruta escolar) y así me devolveré a mi casa en la tarde.

- Pagina 5, 6, 7… continúan describiendo cada lugar del jardín infantil. Tendrán entonces una foto de cada espacio (salones, cambiadores, parque, etc). Por ejemplo, el parque donde jugará, seguido de la descripción:

"Este es el parque donde tendré un receso y jugaré con otros niños".

- Última página: Una foto de quién lo vendrá a recoger seguido de la descripción:

Cuando salga de (nombre del jardín) me voy a devolver a mi casa con (mamá en el carro/ la ruta escolar).






Importante en la construcción de este libro:


1. Evitar adjetivos como maravilloso, espectacular, felicidad o dicha. Es un texto breve y simplemente descriptivo. Tal y como lo ves en los ejemplos.


2. El libro se lee en brazos de mamá o papá, sintiendo la conexión del cuidador primario. ¿Por qué? Porque queremos que ese jardín se asocie con el olor de mamá/papá, la sensación del calor de mamá/papá. En general, con un lugar seguro.


3. Se lee desde una semana antes, no queremos anticiparlos tanto tiempo antes pues generaremos mas angustia que certeza.


4. También se recomienda usar calendarios para que los niños puedan tener un apoyo visual y entender cuánto tiempo falta para entrar al jardín.


Primer día de jardín


Es importante que antes de ese primer día ya se hayan hecho varias visitas al jardín. Por ejemplo para conocer las instalaciones, para hacer el proceso de la matricula, etc. De esa manera, el niño se familiarizará con el lugar y podrá conocer de antemano a sus maestras y los espacios. Eso dependerá de la apertura del jardín infantil y qué proceso de adaptación manejen. Durante esas visitas debemos ser cuidadosos en el lenguaje, y evitar la siguiente frase:

“Aquí es donde te vas a quedar”.


Esa frase, que usamos con frecuencia, puede generar angustia en el niño, pues él no logra entender que regresará a su casa al final de la jornada. Es preferible decirle: “Aquí estarás un rato. Estarás seguro y luego regresarás a casa con mamá y papá”. El lenguaje de seguridad es fundamental para bajar la alerta en cerebro.


Es importante DESPEDIRSE. Esa será la base de la confianza. Durante esa corta despedida es fundamental que recalquemos que ese jardín es un lugar seguro y que es de paso, pues SIEMPRE volverá a la casa. Debes formularlo en una frase clara y corta:

“Estás seguro, en un rato vuelvo por ti y volverás a casa”.

Debemos prepararnos para que los niños lloren, protesten o tengan la reacción que necesiten. Todas la respuestas emocionales son validas. Una vez tú te vas, es la tarea del maestro estar presente y ser una fuente de regulación externa, validando la emoción y acompañándolo en su malestar.


Durante esa despedida debemos recordar: el llanto y la protesta son esperadas. Dan cuenta de un malestar normal a raíz de un cambio en la estructura y la separación con su figura de apego. Otros niños pueden reaccionar quedándose paralizados, vomitando, gritando o jugando con mucha energía. Tu tarea es despedirte con claridad y salir del jardín, permitiendole a las maestras encargarse.


Maestro: Tu tarea no es que el niño deje de llorar; tu tarea es acompañarlo en su malestar. No tienes que calmarlo, tienes que estar presente con él.

Pónlo cerca de tu corazón, camina o genera movimiento, respira profundo y narra en voz alta lo que le está pasando. Por ejemplo, “Tu querías quedarte con mamá, por eso estás así”. Permítele sentirse sentido. Nunca ignores, ese chiquito te necesita.


El proceso de adaptación puede tardar mínimo 4 semanas, y depende de cada núcleo familiar y el proceso individual de cada niño. Lo importante es siempre despedirse, darle la bienvenida a todas las emociones y confiar en ese maestro que se queda con tu hijo y que lo acompañará a transitar lo que siente. Respira profundo, conecta contigo mismo y recuerdate: "Yo ya tengo todo lo que necesito para vivir este primer adiós". BIENVENIDO JARDIN INFANTIL!

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